Mi historia: de sentirme abrumada a crear SHEift
Imagino que alguna vez has sentido que llevas todo el peso del mundo sobre tus hombros. Que siempre eres la que resuelve, pero por dentro ya no puedes más. O quizás te enfermas una y otra vez, sin que nadie encuentre la raíz del problema. Quiero decirte que te entiendo. Yo también estuve ahí.
Tengo historia como para escribir un libro, pero voy a tratar de resumirlo jaja…
En 2016 me mudé a Estados Unidos y tuve que empezar de cero. Poco después enfrenté un divorcio, sin familia cerca y con la responsabilidad de sacar adelante a mis hijos sola. Como se podrán imaginar, eventualmente llegué a un punto de quiebre físico y emocional. Estaba agotada, y enferma. Me exigía más de lo que podía dar y, encima creía que para ser buena madre, amiga e hija debía olvidarme de mí.
Decidí cambiar mi historia. Empecé con pasos pequeños: entrenar, cuidar mi alimentación y trabajar en mi salud emocional y espiritual. Esto ha sido EL VERDADERO PROCESO y siendo honesta no ha sido un proceso lineal.
Pero, fue entonces cuando descubrí algo clave: lo que estaba viviendo (cansancio crónico, inflamación, depresión, ansiedad, periodos con sangrado abundante, fibromas, quistes, y los que faltan jajaja) era común, pero no era normal.
Leí, investigué, y me di cuenta de que manejar síntomas no era suficiente; tenía que llegar a la raíz del problema. Lamentablemente el sistema de salud no me ofrecía respuestas. No se si a ustedes les ha pasado, pero literal cada vez que iba al médico, sentía como si ellos me vieran con un signo de dolar en la frente. Laboratorios por un tubo y siete llaves, estudios innecesarios, y ni hablemos de los medicamentos…
Fue ahí cuando decidí certificarme como Health Coach.
Decidí crear SHEift porque sé lo que significa intentar todo y aún sentirte sin respuestas. Sé lo que es gastar dinero en médicos, probar dietas extremas, seguir programas que no duran y vivir frustrada. Sé lo que es chocar contra un sistema que trata síntomas y no causas. Sé lo que es vivir abrumada, sentir que todos dependen de ti mientras tu salud se deteriora en silencio.
Pero también sé que es posible sanar. Es posible recuperar tu energía, reconectar contigo misma y construir una vida donde tu bienestar no sea lo último, sino lo primero.
Si estás leyendo esto y te reconoces en mi historia, quiero que sepas algo: no estás sola, y no tienes que seguir cargando con todo en silencio. SHEift es ese espacio que yo hubiera querido encontrar hace años, y ahora lo pongo en tus manos.
Te envío un abrazo apretao’y te doy la Bienvenida.
Gracias por estar aquí.

