Si comes “bien” pero sigues inflamada, hay algo que necesitas saber.
La inflamación no viene solo de lo que hay en tu plato. También viene de tu sistema nervioso, tu microbiota, tus hormonas, tu descanso y la forma en la que vives el día a día.
Nadie habla de eso… y por eso, aunque estás “haciendo todo bien”, no te sientes bien.
En esta mini-guía te muestro lo que descubrí después de años de sentirme agotada, inflamada y sin respuestas: comer sano no es suficiente si tu cuerpo está en modo defensa.
✔ Por qué comer “limpio” no siempre reduce la inflamación
✔ Señales que tu cuerpo te está enviando (y cómo interpretarlas)
✔ Mini-hábitos que calman inflamación
✔ El plan para empezar a sentirte mejor esta misma semana
Yo también me inflamaba comiendo “sano”… hasta que descubrí por qué.

